El Proyecto

Este yacimiento es conocido desde antiguo, ya en el siglo XVIII el ilustre historiador alavés D. Diego Lorenzo del Prestamero Sodupe ya hablaba de la presencia de “muchos cascos de mármoles rotos y barros Saguntinos” en su superficie.

Sin embargo, no fue hasta finales de los 70 y principios de los 80, cuando comenzaron las primeras excavaciones en profundidad de unas termas romanas monumentales en la parcela de Otazibarra realizadas por el profesor D. Ramón Loza Lengaran.

Con esta actuación, Arkaia se situaba en el mapa arqueológico y empezaba a vincularse con la mansio de Suestatium citada en Ptolomeo, el Itinerario de Antonino y el anónimo de Rávena

Después de un largo periodo sin intervenciones arqueológicas, los trabajos se reanudaron en el año 1994, gracias a la nueva Ley de Patrimonio Vasco de 1990.

El actual pueblo de Arkaia crecía, se actualizaba y, en consecuencia, eran necesarias las intervenciones arqueológicas de urgencia y paliativas que se fueron sucediendo en el tiempo por diversos equipos de arqueólogos/as, hasta el día de hoy ampliado enormemente el conocimiento general sobre el yacimiento. 

En el año 2015, después de un laborioso trabajo en el que se estudiaron todos los restos materiales aparecidos en la parcela de Otazibarra, se analizó toda la documentación arqueológica antigua tanto de esta parcela como de otras repartidas por todo el actual pueblo de Arkaia. Los frutos de estos trabajos fueron publicados en una monografía con el título “Las termas romanas de Arkaya/Suestatium. Memoria de las intervenciones arqueológicas en Otazibarra (1976-1982)” dentro de la colección de Memoria de Yacimientos Alaveses. En esta publicación se sacaba a la luz toda la información disponible hasta ese momento y se esbozaban una serie de conclusiones interpretativas que siempre giraban en torno a la idea de que en la antigua civitas de Suestatium había unas termas públicas que hacían de centro vertebrador de la ciudad. 

Apenas un año después de esta publicación se inició el proyecto de mejora del yacimiento arqueológico de Arkaia. En una primera fase los trabajos se centraron exclusivamente en los restos de la parcela de Otazibarra, propiedad de la Diputación Foral de Álava y tradicionalmente vinculadas a unas termas de época romana.

Cabe destacar el proyecto ejecutado en el periodo  2020-2022, dentro de la la convocatoria del Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno Vasco en aras de la defensa, enriquecimiento, protección, difusión y defensa del Patrimonio Cultural Vasco, que posibilitó la apertura del yacimiento al público en general, transformándolo en un “parque arqueológico” integrado en la trama urbana de la localidad de Arkaia, dignificando enormemente su aspecto y la calidad divulgativa y el interés turístico del mismo.

 Una vez concluidos las labores en esta parcela, consideramos que se había cerrado una etapa que había comenzado con las excavaciones arqueológicas dirigidas por D. Ramón Loza Lengaran entre los años 1976 y 1982, pero que se abría una nueva, cuyo objetivo principal era poner en valor todos los testimonios que se habían localizado en otras partes del yacimiento y que hasta el momento no se habían podido mostrar a los visitantes.

Este proyecto de difusión integral del yacimiento se llevó a cabo entre los años 2023-2025 de nuevo bajo el amparo de esa misma convocatoria. Ello ha permitido no sólo mejorar enormemente el conocimiento sobre el yacimiento sino, gracias a la información recabada, más la ya disponible gracias a las excavaciones antiguas y las más recientes fruto de la arqueología de urgencia, haber desarrollado un itinerario arqueológico y un pequeño centro de interpretación con un audiovisual que de forma didáctica y divulgativa explica la historia del lugar.

Actualmente estamos dentro de un nuevo trienio de actuación arqueológica en el yacimiento gracias a una subvención del Gobierno Vasco. El propósito sigue siendo el de investigar y difundir el yacimiento de todas las formas posibles.

Queremos completar el itinerario arqueológico, organizar visitas a las excavaciones, impartir charlas de distintas temáticas, mejorar el centro de interpretación del Bolatoki con nuevos contenidos, etc. Y, como no, seguir excavando en algunos puntos del yacimiento con el fin de seguir ampliando la información histórica sobre este asentamiento para después poder compartirla con todos vosotros.