El Mundo Romano

LA CIVITAS DE ARKAIA-SUESTATIUM
Los primeros contactos con Roma se produjeron en época augustea, probablemente coincidiendo con la construcción de la vía que unía las ciudades de Asturica Augusta (Astorga) y Burdigala (Burdeos) a su paso por el territorio de la actual Álava. El trazado de esta importante calzada al sur del antiguo asentamiento caristio fue, muy probablemente, uno de los principales factores que favorecieron su desarrollo y crecimiento.
A partir de este momento es cuando se detectan las primeras actividades edilicias en la ciudad: reacondicionamiento de las antiguas calles caristias, creación de nuevas con distinta orientación al urbanismo precedente, se erigen grandes obras para el acondicionamiento construcción de canales para el drenaje y la evacuación de las aguas, etc. Es también en estos años centrales del siglo I d.C. cuando se construyen las termas públicas en la parcela de Otazibarra.
Estos baños presentan un esquema lineal simple que se caracteriza por la presencia de una serie de dependencias básicas: apodyterium, frigidarium, tepidarium y caldarium dispuestas de forma lineal. Al oriente de estas salas se situaba la palestra y al norte una habitación de difícil atribución que tal vez pudiera corresponder, con reservas, con la basílica termal.
Junto al edificio termal se desarrolló el principal espacio público de la ciudad, identificable con el forum. En esta primera fase, el conjunto se configuraba como una amplia superficie abierta y escasamente monumentalizada, destinada a concentrar las principales actividades cívicas de la comunidad.





El momento de máximo apogeo de la urbe se sitúa entre finales del siglo I y comienzos del siglo II d.C., probablemente en relación con la concesión del ius Latii por parte de Vespasiano. Es entonces cuando la ciudad alcanza su mayor extensión, superando las 20 hectáreas, y cuando experimenta su máximo grado de monumentalización.
Esta transformación se aprecia con especial claridad en el área forense, que fue objeto de una profunda remodelación. El primitivo espacio abierto se monumentalizó mediante la construcción de galerías porticadas que flanqueaban la platea o plaza central a cielo abierto. Asimismo, se erigieron pedestales destinados a albergar programas escultóricos y otros elementos arquitectónicos representativos, reforzando así el carácter político, administrativo y simbólico del centro urbano.
Poco tiempo después se acometió una de las obras públicas más destacadas de la ciudad: la construcción de una canalización destinada a encauzar una corriente de agua que atravesaba la urbe de norte a sur y que probablemente desembocaba en el actual río Santo Tomás. Este curso de agua, de marcado carácter estacional, habría experimentado crecidas recurrentes que ocasionaron importantes daños en distintos sectores urbanos, lo que explicaría la necesidad de una intervención hidráulica de tal envergadura.
Uno de los espacios afectados pudo haber sido el complejo termal, que para estas fechas ya había dejado de desempeñar su función original. El edificio habría sido reutilizado con una finalidad distinta, probablemente de carácter administrativo, dentro de la organización urbana de la ciudad.
Esta importante obra de ingeniería hidráulica debió de contar con un recorrido mínimo de unos trescientos metros. Hasta el momento se han documentado evidencias de la misma en tres puntos distintos del yacimiento, circunstancia que ha permitido calcular un desnivel aproximado de tres metros entre el punto más elevado y el más bajo de su trazado.
En el sector meridional de la ciudad, en estrecha relación con la propia vía, se identificó un tramo de aproximadamente treinta metros de longitud construido en mampostería regular. La estructura presenta características constructivas singulares, entre las que destacan numerosos quiebros en su recorrido, probablemente concebidos para reducir la velocidad del agua y aliviar la presión ejercida sobre los muros. Asimismo, junto al canal principal se documentaron varias conducciones secundarias que desembocaban en él, poniendo de manifiesto la complejidad y sofisticación de este sistema hidráulico.
Siguiendo el trazado de esta conducción hacia el norte, a unos cien metros de distancia y ya en las proximidades del área termal, se localizó otro importante tramo construido igualmente en mampostería regular y con unas dimensiones prácticamente idénticas en anchura y profundidad, lo que permite interpretarlo como parte de una misma infraestructura. En uno de sus puntos, la canalización se ensancha hasta alcanzar aproximadamente siete metros de anchura, configurando un amplio aliviadero que pudo funcionar como una especie de «tanque de tormentas» o balsa de retención destinada a acumular el exceso de agua durante los episodios de crecida.
No se ha podido documentar hasta las dimensiones de este tanque de tormentas porque la estructura se metía en una parcela privada pero pudimos comprobar que a unos 50 metros al norte, había otra conducción con una fábrica similar que por su trayectoria tenía que partir de allí. Esta estructura hidráulica desembocaría directamente en el río Santo Tomás.
En definitiva, esta actuación permitió canalizar un antiguo cauce natural, favoreciendo tanto el drenaje de los terrenos agrícolas circundantes como la incorporación de nuevos espacios al entramado urbano desarrollado en torno a la Vía Aquitana. Asimismo, la infraestructura debió de desempeñar una función complementaria como colector principal de la red de saneamiento de la ciudad, integrando la evacuación de aguas pluviales y residuales dentro de un mismo sistema hidráulico.
Los nuevos sectores urbanos presentan una trama mucho más ortogonal que la de aquellas áreas que mantenían el urbanismo heredado del antiguo asentamiento caristio. Del mismo modo, las viviendas construidas en estos espacios difieren notablemente de las edificaciones precedentes y adoptan modelos arquitectónicos plenamente romanos. Se trata de casas organizadas en torno a un patio central o peristilo, alrededor del cual se distribuyen las distintas estancias que conforman la unidad doméstica.

